Psicología en Tres Cantos

Tratamiento TDAH Infantil en Tres Cantos

En Tan&gram somos especialistas en el tratamiento del TDAH Infantil en Tres Cantos, Colmenar Viejo y alrededores.

¿Qué es el TDAH?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad se incluye en los trastornos del neurodesarrollo.  Los niños y niñas con TDAH se caracterizan por presentar dificultades atencionales, impulsividad, dificultades a nivel social y en ocasiones problemas conductuales. Nuestro psicólogo infantil en Tres Cantos cuenta con una amplia experiencia en la terapia psicológica del TDAH.

Disfunción ejecutiva se refiere a una alteración de los procesos cognitivos relacionados con atención, memoria, resolución de problemas, planificación, toma de decisiones, flexibilidad cognitiva… Esta alteración se manifiesta a nivel escolar en un bajo rendimiento general, se puede observar con frecuencia como son niños/as que se dejan los libros siempre en clase, no saben lo que tienen que hacer, comienzan alguna tarea y se tiran mucho tiempo o abandonan rápidamente, etc.

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Consentimiento

A nivel conductual, observamos un grupo con una sobreactividad motora, mientras que otro grupo de niños/as con TDAH de tipo inatento no se caracterizan por ser tan inquietos/as. Presentan problemas de regulación emocional y eso unido a un pobre control de impulsos, hace que presenten comportamientos disruptivos. Además, podemos observar dificultades en las relaciones sociales o en la autonomía comparado a lo esperado por su edad.

Causas del TDAH

Se habla de que los síntomas y los déficits del TDAH dependen de una vulnerabilidad genética y de ciertas alteraciones bioquímicas a nivel cerebral, pero que están altamente influidas por variables como el sexo, la edad, las características familiares, ambientales y escolares.

Es importante destacar que los niños/as con TDAH tiene preservada toda su capacidad de aprendizaje y todas sus funciones cognitivas y emocionales, pero hacen un uso mucho menos eficiente de ellas de lo que sería de esperar y desear. Por ello una intervención adecuada es relevante.

Síntomas del TDAH en Niños

Los síntomas y déficits están presentes desde la primera infancia, aunque se hacen más evidentes en la niñez. Al llegar a la adolescencia cambian e influyen en la aparición de otros problemas y hay parte de la población que continúa presentando síntomas en la edad adulta. Sin embargo, esta tendencia a la cronicidad está claramente influida por la oportunidad de recibir tratamientos adecuados en los momentos oportunos y además es relevante tener en cuenta la gravedad de la sintomatología.

Síntomas característicos según los subtipos de TDAH:

-Dificultades atencionales: se olvida de cosas materiales, presenta dificultades para seguir instrucciones verbales o escritas, presenta errores de descuido en las tareas, pierde cosas con frecuencia o evita tareas que requieran un mantenimiento atencional.

-Hiperactividad / impulsividad: le cuesta permanecer quiero/a, le cuesta esperar el turno en el colegio, presenta comportamientos no adecuados a nivel social, habla mucho o muy alto, cambia de tema con frecuencia, interrumpe juegos o conversaciones, etc.

-Combinado de los anteriores

La presencia de estos síntomas puede clasificarse también según el nivel de gravedad, esto será relevante para las recomendaciones de la intervención o el tratamiento.

Tratamiento

Con frecuencia se habla de que el tratamiento de elección para los niños y niñas con TDAH debe ser farmacológico, pero guías prestigiosas de la salud como la Guía NICE (National Institute for Health and Care Excellence) de Reino Unido recoge investigación relacionada con los tratamientos eficaces, y se puede observar como el tratamiento farmacológico no es el tratamiento de primera elección a menos que se presente un caso grave y con un gran impacto en el desarrollo del niño/a. La edad del niño, el tipo de TDAH y especialmente el nivel de afectación determina si es o no necesario el tratamiento farmacológico. La intervención de primera elección es de carácter psicológico y educativo y debe incluir: programas de entrenamiento conductual para familiares y educadores, entrenamiento en planificación y organización con el niño o la niña acompañado de reforzamiento del proceso atencional, entrenamiento en habilidades sociales y regulación emocional.

Diagnóstico

En cualquier caso, pero aún más en el caso del TDAH, una buena evaluación es muy relevante con el fin de no “caer” en el sobrediagnóstico. Es importante tener en cuenta que la sintomatología relacionada como la inatención, la impulsividad o la actividad motora excesiva son características naturales de gran parte de los niños y niñas y forman parte del proceso evolutivo. Es importante cuando realizamos un diagnostico observar el impacto de esta sintomatología y comparar si los niveles y la presencia de sintomatología se desvía significativamente de lo esperado para su edad y además valorar si este deterioro afecta además en el contexto del menor, tanto en su vida familiar, área social o escolar. El protocolo IMAT de Mateu Servera, experto en la materia, es un protocolo que tiene como objetivo recoger tanta información de pruebas estandarizadas, recogida de información de diferentes informantes, observación, etc que permiten realizar un diagnóstico más preciso y general en todos los ámbitos del menor.

Actividades para niños con TDAH

Siempre podemos trabajar infinidad de cosas relacionadas con la intervención desde el hogar. A continuación, proponemos diferentes áreas de interés y actividades lúdicas que pueden favorecer el desarrollo de ciertas habilidades:

PLANIFICACIÓN Y AUTONOMÍA

-Creación de checklist de tareas diarias

-Uso de reloj visual para tareas bien sea académicas o de la casa que requieran tiempo

ATENCIÓN

-Juegos como Dobble, jungle speed que requerien rapidez y precisión en el juego

-Juegos de memoria (dos cartas boca abajo)

-Juegos de búsqueda como el Línce

En la infancia podemos clasificar las dificultades de dos maneras. Los problemas exteriorizados e interiorizados. El TDAH entraría dentro del primer grupo, además, con frecuencia se relaciona con una frecuencia elevada de conductas disruptivas que se suelen dar en uno o más contextos de la vida del niño o de la niña (colegio, familia).

Además, con frecuencia y a medida que el niño o la niña crecen se suele observar cómo empiezan a presentar pensamientos o verbalizaciones como “soy un/a vago/a”, “soy malo/a”, “siempre estoy castigado/a”, etc. Esto genera a su vez un impacto emocional y en la autoestima del niño/a, niveles elevados de frustración, problemas relacionales con personas de su misma edad, además de dificultades académicas.

En conclusión, una intervención temprana y eficaz dotará de recursos personales y en el caso del TDAH también recursos académicos necesarios, para luego en un futuro, convertirse en adultos con una menor probabilidad de presentar dificultades emocionales en esa etapa vital.

Puede haber una cierta disponibilidad o vulnerabilidad genética a padecer TDAH pero la aparición de la sintomatología está altamente influida por el entorno (pautas educativas, estilos parentales, situación en el contexto escolar, falta de herramientas y autonomía, etc.).

Hay que tener en cuenta que no hay que aproximarse al TDAH desde una perspectiva “curativa”, sino con el objetivo de que el niño o el adolescente aprendan a maximizar sus puntos fuertes y minimizar o transformar sus puntos débiles.

No, tiene impacto en los diferentes contextos del menor pero no se incluye dentro de una discapacidad. Adicionalmente, cabe recordad que no presentan un deterioro cognitivo, sino que los perfiles que se obtienen en cuestionarios de inteligencia se relacionan con un deterioro en las funciones ejecutivas y no con la capacidad general del menor.

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